martes, 1 de octubre de 2013

Incendio en vivienda y rescate de cachorro en Madrid, Centro.

Los "humanos" somos animales visuales, ese órgano el de la visión ocupa el 70% de las funciones de nuestro cerebro, por eso, los videntes al vernos privado de el, solemos estresarnos de "mala manera", en los incendios en espacios confinados, la atmósfera resultante del incendios, suele ofrecer una "visibilidad nula", las partículas en suspensión del humo, reflejan la luz ambiental, las luces son más un problema que una solución, tan solo los visores de "energía radiante" esto es las -llamadas cámaras de visión térmica- pueden ofrecernos una escena de lo que "acontece" en el interior de un incendio, en vivienda, en garaje, en local, en industria, en espacios confinados…. 
Donde los bomberos son "buceadores de humos", el cine, los documentales y clip´s que conforman buena parte de nuestra cultura visual, pueden ofrecer una imagen "equivoca" de como se desarrolla un incendio, de su puesta en la realidad a la dramatización posterior y recreación… 
24 Horas en la Calle del 27 de septiembre, 2013 emitió este mini-reportaje con un incendio en vivienda en la zona centro de Madrid en la 1ª parte y un rescate de dos cachorros de perro en alcantarillado, en la 2ª parte y final de este clip.
Para este tipo de "Reality Shows" en falso Streaming, los equipos de cámaras suelen llevar cámaras deportivas, tipo GoPro en varios puntos y luego con la edición posterior, dramatizar o dar un poco se sentido a los distintos puestos de la dotación que interviene, desde el conductor en el camión a los distintos puestos numerados que van desde el despliegue de mangueras al rescate de víctimas en escaleras o a la punta de lanza en la primera linea donde se desarrolla el conato de incendio. 

 El puesto, que más "mola" a todo bombero, es del que "tira el penalti" o sea, el punta de lanza, el nº 1, cuando el trabajo en equipo, se entiende mal, por nuestra ideología de vida basada en los modelos de consumismo y mitología del momento que vivimos, pues las cosas, se resuelven "mejor o peor" pero siempre se resuelven (la fase de búsqueda de ese nombrado "y mal entendido" camino de excelencia, suele ser ese algo intangible y por lo visto ininteligible al menos de la forma que se aborda) 

 En los pueblos de Madrid (es decir fuera del Ayuntamiento) los puestos de los bomberos, suelen rogar de posición, de hecho los bomberos, por "trapos" 2x1 suelen ser bombero-conductor o sea un "dos por uno" contrariamente a lo que articula el "Reglamento de Servicio", desde hace décadas, en el Ayuntamiento que goza de capitalidad, con sus propios planes de emergencias mas parecido a un modelo de "Comunidad Autónoma que de un Ayuntamiento cualquiera, si diferencia esas dos categorías de ingreso al cuerpo (como reglamenta el servicio) es decir categorías separadas de "bombero" y conductor", durante años, los puestos de bomberos numerados en la dotación de servicio, eran ocupados por "antigüedad" sin "rotación" (parece ser que esa tendencia va cambiando, según te cuentan de un parque u otro), aunque en los pueblos suene idílico ese modelo, a la hora de la verdad "no es tal" pues hay puestos "personalizados" donde al final de cuentas nos e cumple ni lo reglamentado, ni lo "acordado" de rotar, por que a fin de cuentas, no se rota… ¿camino de excelencia, jerarquía, reglamentación? o perfiles latinos profesionales con sus "pro y sus contra"

 "Por un clavo se perdió un reino" una famosa leyenda se basa en la muerte del rey inglés Ricardo III, cuya derrota en la batalla de Bosworth, en 1485, fue inmortalizada por el célebre verso de Shakespeare, “¡Un caballo, un caballo! ¡Mi reino por un caballo!" La moraleja gira alrededor de "el poner la última piedra", un valor que nos enseña la importancia de terminar lo que emprendemos y no dejarlo a medias. 

 El "reglamento" este bien o este mal, es "imperativo categórico" cuando decidimos saltarnos la Ley y aplicar nuestro propio código "deontologico" debemos de ser "objetivos" (caso imposible) dejar a un lado las diferencias, los odios y amores y no obrar con ese sentido bipolar de bueno/malo… 

 Poner la última piedra es la culminación que nos brinda paz y una conciencia serena. Quienes siempre emprenden pero nunca terminan acaban desanimándose y llegando a un conformismo mediocre que no es sano. Esa "falta de motivación" 

 Esos "Haters/odiadores" bipolares, las quejas entran de servicio "desde la hora del relevo" de muchos bomberos, en alguna que otra ocasión, como válvula de escape donde uno debería ser coherente con lo que dice y lo que hace (caso que no responde a la regla), si uno va de "hater/odiador" y critica ciertas cosas (sobre la empresa, los eventos, las maniobras, etc.), no tiene sentido decir, al rato, que esas mismas cosas son buenas o hacer eso mismo que estas criticando. Ejemplos, a miles, se entra de servicio con esa filosofía "hatee" de la cultura de la queja, de lo mal que vamos, de lo poco que cobramos, del material caduco que tenemos, de la poca o mala formación que padecemos, de lo mal que se ajustan las normas que no conocemos y/o no respetamos ni aplicamos, para según se va desarrollando la jornada de 24 horas, dar la vuelta a la tortilla (bipolar) y terminar sacando pecho, sobre que "somos los mejores bomberos" de todo el parque, nuestro turno de trabajo es mejor que los otros cinco, ¡que digo! me quedo corto, mejor que todos los parques de la Comunidad… con frases del tipo "ya quisieran estar como nosotros" los de arriba, los de los lados y los de más allá.
 ¿No es así en tu servicio querido compañero? 
 Quizás pueda parecer que exagero pero siempre me sorprendo de presenciar a los criticos/fans de una determinada cosa "durante el día" y, por la noche, se transforman en el hater más grande de esa misma cosa. Algo parecido pasa con los comportamientos durante las 24 horas de servicio, no se puede criticar algo que está haciendo o diciendo alguien en un determinado puesto, muchas veces el mismo que ocupa el "hater", criticar está feo (con mayor o menor acierto) para que, pasado un tiempo, se termine haciendo eso mismo que tanto se critica. (En cada turno en cada servicio en cada parque, hay un caso de fenómenos de estos)
 La famosa frase de "predicar con el ejemplo" queda tan lejos como ese malogrado camino de excelencia, desde la primera letra, o bien de un reglamento viejo, a estrenar nunca usado ni aplicado, o de la redacción torciera de uno nuevo, con interés subjetivo sin atender a la esencia de lo que debería de suponer el verdadero "trabajo en equipo" confundido con "equipos de trabajo". 
 Y desde esos tiempos, la gente dice: 
Por falta de un clavo se perdió una herradura, 
por falta de una herradura, se perdió un caballo, 
por falta de un caballo, se perdió una batalla, 
por falta de una batalla, se perdió un reino, 
y todo por falta de un clavo de herradura. 
 Bitácora de Bombero la Web